Señor, haz de mí el instrumento tierno
de tu soleado día
Déjame ver el juego del viento con las horas
probar el roce del sol contra las piedras
doblarme a tu antojo en las manos del caliente mediodia
y abrevar acaso en la fruta de tu cuerpo
que es su cuerpo
su cuerpo gruta del manzano
contrapunto feliz de ácido y dulzura.
.··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··..··.
Sergio Mondragón (México, 1935)
No hay comentarios:
Publicar un comentario